Guía

Patrones de vestidos para niña de 2 a 10 años: volantes, pichi y verano

· 8 min de lectura · Sewly Team

Un patrón de vestido para niña de 2 a 10 años es uno de los proyectos más gratificantes que puedes coser: las piezas son pequeñas, el vestido entero requiere un metro de tela o menos y una niña lo usará sin parar hasta que se le quede pequeño de verdad. Los cortes que mejor funcionan a estas edades son los que permiten moverse con libertad, se ponen por la cabeza sin peleas y aguantan lavadora tras lavadora. Esta guía repasa las cuatro siluetas que cumplen esos tres requisitos, qué telas le van mejor a cada una y cómo elegir la talla para que el vestido sirva este año y el que viene.

Qué hace que un patrón de vestido infantil sea fácil de coser

Los vestidos infantiles suelen ser más sencillos que los de adulta por dos motivos. El corte es holgado, por lo que no hay pinzas ni ajustes de pecho, y los cierres son mínimos: uno o dos botones en la espalda, una goma elástica o ningún cierre en absoluto. A cambio, las costuras son cortas y curvas, de modo que mantener un margen de costura de 6 milímetros en una sisa pequeña requiere pulso firme. Cose despacio en las curvas, da pequeños piquetes en el margen de costura y plancha cada costura antes de pasar a la siguiente.

Además, los niños ponen la ropa a prueba. Elige una tela que soporte bien los lavados frecuentes, sobrehíla o remata todas las costuras interiores y refuerza la esquina superior de los bolsillos con unas puntadas de remate. Esos tres hábitos hacen que un vestido dure dos veranos y pueda pasar a una hermana o prima.

Vestidos de volantes o pisos: el efecto giro

Los vestidos escalonados (de pisos o volantes) se construyen a partir de rectángulos fruncidos unidos entre sí, por lo que las únicas piezas del patrón que requieren ajuste real son el cuerpo (corpiño) y las mangas. Fruncir lleva algo de tiempo pero ninguna dificultad técnica, y el resultado da vueltas al girar, que es el único criterio de evaluación que le importa a una niña de cuatro años.

El algodón ligero, la batista, la doble gasa (muselina) y el lino suave se fruncen de maravilla. Evita el algodón rígido de patchwork para las faldas fruncidas: el vuelo queda tieso en lugar de caer con suavidad.

Vestidos trapecio y evasé: el proyecto de una sola tarde

Un vestido trapecio tiene un pequeño canesú o escote despejado y se abre en línea A hasta el bajo. No lleva costura en la cintura, a menudo tampoco mangas, y entra directamente por la cabeza. Si nunca has cosido ropa infantil, empieza por aquí.

Como estos vestidos son amplios, una niña puede usarlos durante dos temporadas seguidas: el primer verano como vestido y el segundo como blusón o túnica sobre unos leggings.

Pichis: la prenda para todo el año

Un pichi es un vestido sin mangas pensado para llevar encima de una blusa, camiseta o jersey fino, lo que lo hace práctico desde principios de la primavera hasta bien entrado el otoño. Las piezas del patrón son igual de sencillas que las de un vestido trapecio, pero con el escote más bajo y las sisas más amplias.

El lino de gramaje medio, la pana fina y la tela vaquera (denim) funcionan genial para los pichis. Las telas con algo de cuerpo mantienen la forma en línea A y no marcan las arrugas de la camiseta que vaya debajo.

Vestidos de tirantes y vestidos de fiesta

Los vestidos de tirantes son los favoritos del verano y se cosen muy rápido una vez que das la vuelta a los tirantes. En un vestido de fiesta o ceremonia, la diferencia suele estar en una falda con más volumen y un corpiño forrado.

Para un vestido de fiesta, un satén de algodón o un popelín con algo de estructura dan mucho volumen a la falda. Forra el corpiño con batista de algodón suave para que ninguna costura roce la piel.

Otoño e invierno

No todos los vestidos de niña son para el verano. Un vestido de manga larga en punto o en una tela perchada cálida se lleva perfectamente con leotardos de octubre a marzo.

Conjuntos para madre e hija

Si quieres coser el mismo vestido para ti, varios patrones del catálogo vienen en un pack que incluye tanto las tallas infantiles (de 2Y a 12Y) como las de mujer (de XS a 5XL) en una sola descarga.

Cómo elegir la talla

Las tallas de los patrones infantiles se nombran por edad, pero la edad es solo una orientación. Mide el contorno de pecho, la cintura y el largo desde el hombro hasta donde quieras que llegue el bajo, y compara esos números con la tabla de tallas de la página del patrón. Si la niña está entre dos tallas, elige la mayor para un modelo suelto como un vestido trapecio, y la que coincida con su contorno de pecho para un vestido de cuerpo ajustado. Un dobladillo siempre se puede subir o sacar; un pecho estrecho no tiene arreglo fácil.

Si quieres que el vestido dure dos veranos, cose la talla superior ahora y haz un dobladillo más ancho para poder soltarlo el año que viene.

Cantidad de tela

La mayoría de los vestidos para edades de 2 a 6 años necesitan entre 0,8 y 1,2 metros de tela de 140 cm de ancho. De 7 a 10 años requieren entre 1,2 y 1,8 metros, y un vestido de volantes lleva hasta medio metro más que uno liso de la misma talla debido al fruncido. Lava siempre el algodón y el lino antes de cortar: un vestido infantil que encoge una talla en el primer lavado ha perdido todo un verano de uso.

Cómo imprimir el patrón

Todos los patrones anteriores son archivos PDF para imprimir en casa en papel A4 o US Letter. Como las piezas infantiles son pequeñas, un vestido de niña ocupa muchas menos páginas que uno de adulta. Lee Cómo imprimir un patrón de costura PDF en casa si es tu primera vez, prestando especial atención al cuadrado de prueba. Después, explora todos los patrones infantiles en el catálogo de Sewly o en la lista completa de patrones.

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